POSTS
Si fuera actor

Un buen guión es casi una condición indispensable para hacer una buena película. Sin embargo, no es ni mucho menos suficiente. Otros elementos deben irse sumando, en un proceso largo y difícil para conseguir ese pequeño milagro que es transformar unas cuantas páginas en una obra llena de vida y emociones. Los actores son piezas imprescindibles y Daniel Sánchez Arévalo disfruta trabajando con ellos.

José Antonio Félez
01.12.2014
Si fuera actor
Daniel Sánchez Arévalo durante el rodaje de Gordos, 2009

Creo que toda película debería empezar con una buena historia y unos personajes bien compuestos. Daniel Sánchez Arévalo es un estupendo guionista, lo ha demostrado en los cuatro largometrajes que ha realizado y en todos sus cortos.

Un buen guión es casi una condición indispensable para hacer una buena película. Sin embargo, no es ni mucho menos suficiente. Otros elementos deben irse sumando, como piezas de un gigantesco rompecabezas, en un proceso largo y difícil para conseguir ese pequeño milagro que es transformar unas cuantas páginas en una obra llena de vida y emociones.

Los actores son piezas imprescindibles. Siempre, me ha sorprendido que pueda haber directores, algunos consagrados, que den escasa importancia al trabajo de sus intérpretes. Daniel Sánchez Arévalo es todo un ejemplo de lo contrario. El proceso de selección, el «casting», es minucioso y concienzudo. Suele hacer pruebas exhaustivas a todos los que van a participar en la película. Él mismo dirige muchas de ellas, tratando siempre de sacar lo mejor de la actriz o del actor.

Daniel hace esta parte de su trabajo convencido y también a gusto. Salta a la vista como disfruta trabajando con los actores. Insiste en ensayar todo lo que haga falta para sacar el máximo de cada personaje y cada situación. Les anima a que participen activamente. Las aportaciones son siempre bien recibidas e incorpora aquellas que mejoran los personajes o los diálogos.

No es extraño que «Dani» establezca vínculos estables con los actores con los que trabaja. Antonio de la Torre, Raúl Arévalo, Quim Gutiérrez son buenos ejemplos de lo que acabo de decir. Alguno de ellos debuto en el cine de su mano y han hecho una parte destacada de sus carreras con él. Así se explica que los actores se embarquen en aventuras arriesgadas y largas, como en Gordos, y lo hagan convencidos de que va a merecer la pena, no solo por el resultado sino por el viaje.

Si fuera actor
Daniel Sánchez Arévalo con los actores Patrick Criado y Arancha Martí en el rodaje de La gran familia española, 2012

Acabamos de terminar el rodaje de La gran familia española, una película coral. Muchos personajes, todos diferentes y todos atractivos. Después de un proceso de selección largo y cuidadoso. Daniel trabajo sin desmallo con los elegidos. Los había con gran experiencia: Antonio, Quim, Verónica Echegui, Héctor Colomé… Otros, buenos actores pero con menos experiencia cinematográfica: Roberto Álamo y Mikel Fernández… Por último, algunos neófitos: Patrick Criado, Arancha Martí, Sandra Martín y Sandy Gilberte. Creo que de todos ellos ha sabido, una vez más, sacar lo mejor. A todos les ha dado seguridad, les ha guiado y les ha hecho sentirse importantes para la película. Estoy convencido que todos los actores de La gran familia española cómo todos los de anteriores películas guardaran un gran recuerdo de la película y todos, sin excepción, estarían felices de volver a trabajar con Daniel.

Algo tendrá que ver qué su madre, Carmen Arévalo, sea actriz. Creo que parte de su amor y sensibilidad a la hora de trabajar con actrices y actores viene de esa relación, de ese profundo respeto por la profesión.

Desde AzulOscuroCasiNegro he pensado que si fuera actor me gustaría debutar con Daniel Sánchez Arévalo. Sin exageraciones, un auténtico director de actores.

Posts recientes

  • Estoy vivo
  • Señor, dame paciencia
  • Alba Galocha graba La zona
  • Va de actores… y de agentes
  • Empieza el espectáculo